Dentro del segundo ciclo de Charlas -Coloquio, que organizan la Delegación de Castilla la Mancha de la SMOCSJ y la Parroquia del Buen Pastor, y dentro de nuestro programa “Educar en valores es ofrecer oportunidades”, el secretario el Ilmo. Sr. D. Manuel Augusto Mateos y Rodero dio la bienvenida y presento un nuevo testimonio de vida tras la Cruz bajo el título 75 años de Ministerio: A la Buena de Dios de la mano del Ilmo. y Rvdmo. Sr. D. Luis Enrique Martínez y Galera
Con esta conferencia hemos retomado estos coloquios sobre Vida Cristiana que, a través de testimonios tras la Cruz, ofrecen situaciones reales y como poder afrontarlas en el momento que vivimos y de esta manera poder compartir con los asistentes la presencia de Dios en la vida ordinaria.
En su intervención destacó su experiencia como sacerdote en el servicio a las personas que es donde nace nuestra fraternidad para crecer en comunión, caminar juntos, ayudarnos y contagiarnos el ardor que Jesús encendió en nuestros corazones. Así mismo animó a reflexionar sobre la esperanza cristiana en contexto de incertidumbre, preguntas, desasosiego y el valor para vivir la vida en armonía y rodeados de dios en todo lo que hacemos en la vida ordinaria.
Finalmente sus vivencias, anécdotas y reflexiones sobre toda una vida entregada en distintas poblaciones y cargos diocesanos siempre estuvo al lado de las personas sirviendo y ayudando a caminar a las familias por el sendero del Buen Pastor.
Breve Reseña del ponente:
Ilmo y Rvdmo. Sr. Luis Enrique Martínez y Galera. Nació en Hellín el 12 de abril de 1949. Se formó en el seminario de Albacete y terminó sus estudios en el Centro de Estudios Teológicos San Vicente Ferrer de Valencia. Ha tenido los cargos de Vicario General y Deán de la S.I. Catedral de Albacete. En la actualidad es párroco del Buen Pastor de Albacete, delegado Diocesano de Patrimonio, profesor de Historia de la Iglesia en el Instituto Teológico de Albacete y Prior de la delegación de la Orden Constantiniana de San Jorge en Castilla-La Mancha y Murcia con grado de capellán de Mérito con placa de plata.
En el año 2024 fue reconocido por su trabajo pastoral, compromiso y vocación de servicio con la sociedad, además de su predisposición y generosidad para con la Orden Constantiniana. Por dichos méritos contraídos S.A.R. El Duque de Calabria le concedió la medalla Benemérita con distintivo de Oro. Que le fue entregada en el marco de la peregrinación en el año jubilar de Caravaca de la Cruz.














