El padre Pierre El Raii, con el Duque de Calabria, el Teniente Coronel Gómez de Linares y Rodríguez, Caballero Gran Cruz Iure Sanguinis y los miembros de la misión española BRILIB XXXIX , General Herrero y el Capellán Capitán Goyarrola ante la imagen de San Jorge en Kleyaa.
Los miembros de la Sacra y Militar Orden Constantinianan de San Jorge y en particular su Gran Maestre, S.A.R. el Duque de Calabria están consternados por el fallecimiento del Padre Pierre.
El padre Pierre El Raii, párroco maronita de Kleyaa en el llamado “Corredor cristiano” al sur del Líbano, murió el 9 de marzo de 2026 tras ser alcanzado por un doble bombardeo mientras socorría a sus feligreses heridos. Su trágica muerte ha conmovido profundamente a la comunidad católica internacional. El propio Papa León XIV ensalzó su figura. Definió al sacerdote como un auténtico «buen pastor» que decidió no abandonar a su rebaño a pesar de las órdenes de evacuación militar.
El pastor que se negó a evacuar
- El ataque: El fatídico 9 de marzo, un proyectil inicial impactó contra una vivienda cercana a su parroquia de San Jorge, en la aldea cristiana de Kleyaa.
- El sacrificio: El padre Pierre corrió junto a varios jóvenes para auxiliar a las víctimas. Fue entonces cuando un segundo impacto de artillería lo hirió de gravedad.
- El desenlace: Falleció a las puertas del hospital local de Marjayoun a los 50 años de edad.
- Su convicción: Días antes de su muerte, grabó un mensaje en vídeo que se hizo viral, donde aseguraba: «Nuestras únicas armas son la paz, la bondad y el amor. Estoy dispuesto a morir en mi hogar porque es mi hogar».
La histórica visita de 2023
En julio de 2023, en el marco de una misión humanitaria y de apoyo al contingente español de la ONU (Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano), el padre Pierre recibió formalmente al Gran Maestre de la Sagrada Orden Militar Constantiniana de San Jorge en las tierras del sur del país. Aquel encuentro visibilizó el compromiso del párroco con los sectores más vulnerables de la región a través de proyectos conjuntos:
- Cooperación internacional: Coordinación con los equipos de Cooperación Cívico-Militar (CIMIC) de los Cascos Azules españoles, con quienes mantenía un vínculo de profunda amistad y guía espiritual.
- Ayuda humanitaria directa: Recepción e inspección de cargamentos de material sanitario, calzado y pienso agrícola gestionados por la Orden Constantiniana para su distribución entre las familias más necesitadas sin distinción de credo.
- Defensa de la permanencia cristiana: Consolidación de apoyos institucionales europeos para garantizar la supervivencia y dignidad de las comunidades cristianas de la frontera sur libanesa.
Hoy, su recuerdo permanece vivo no solo en las calles de Kleyaa, sino en la memoria de la Orden Constantiniana, con cuyos miembros estrechó la mano y quienes descubrieron en él a un incansable tejedor de paz en una tierra fragmentada por las guerras. Descanse en paz.
In hoc signo vinces.









